Tragaperras permiten jugar mucho tiempo con poco dinero
En los últimos años la industria argentina del juego ha experimentado un gran cambio, tanto en la forma de jugar y de apostar, así como también en el público que se dedica a este pasatiempo.
Mientras que hace unos 25 años, los hombres eran los que más jugaban y para ello concurrían al casino y al hipódromo, hoy en día la gran mayoría de los apostadores son mujeres y los jóvenes que juegan mucho al bingo y a las tragaperras.
La ciudad de Buenos Aires cuenta con 11 casinos, 46 bingos, 5 hipódromos y 3.070 agencias de lotería. El crecimiento y el impulso que ha cobrado la industria del juego se deben en parte a la propagación de las salas de bingos y de las máquinas tragaperras y también a la creación de nuevos juegos de azar, como ser, "Mi Bingo", "Bingo de la Esperanza", "Súbito Bingo", entre otros.
Tanto el bingo como las máquinas tragaperras y los juegos que entran en esta categoría permiten realizar apuestas bajas y brindan la oportunidad de poder jugar todo el día con poco dinero. Las apuestas y el juego eran considerados hasta hace unos años un tema exclusivo de los hombres, pero debido a los cambios experimentados y al enorme crecimiento de las salas de bingo y de las máquinas tragaperras, hoy en día se estima que el 30 % de los apostadores son mujeres.